Aprende en Casa

Como consecuencia de la pandemia de coronavirus en México, el 20 de abril de 2020 la Secretaría de Educación Pública (SEP) puso en marcha el programa en línea Aprende en Casa, con la finalidad de que millones de alumnos del Nivel Básico no perdieran el ciclo escolar o se vieran afectados.

Sin embargo, un mes después de iniciar dicho programa, 8 de cada 10 hogares -con algún miembro menor de edad en la escuela- señalaron que los infantes tenían problemas para estudiar o aprender desde casa, destacando la falta de computadora como una de las dificultades para acceder a las actividades educativas.

Educación

Como consecuencia de la pandemia de coronavirus en México, el 20 de abril de 2020 la Secretaría de Educación Pública (SEP) puso en marcha el programa en línea Aprende en Casa, con la finalidad de que millones de alumnos del Nivel Básico no perdieran el ciclo escolar o se vieran afectados.

Sin embargo, un mes después de iniciar dicho programa, 8 de cada 10 hogares -con algún miembro menor de edad en la escuela- señalaron que los infantes tenían problemas para estudiar o aprender desde casa, destacando la falta de computadora como una de las dificultades para acceder a las actividades educativas.

Aprende en Casa

El 20 de abril de 2020, a raíz del brote de contagios por Covid-19, niños y jóvenes de escuelas públicas y privadas de diferentes partes del país, se encontraron ante la encrucijada de tomar clases en línea o por televisión, de realizar tareas o elaborar reportes, como si fueran clases normales.

En el caso de las escuelas públicas del Nivel Básico (preescolar, primaria y secundaria), la SEP diseñó un programa educativo llamado Aprende en Casa, cuyos contenidos se transmitieron por televisión en diferentes horarios y se alojaron en un portal web para su consulta. A partir de estos contenidos el maestro debía dar seguimiento -a distancia- a las distintas actividades llevadas a cabo por los niños y las niñas. Para el caso del Nivel Medio Superior, la forma de impartir las clases y la evaluación quedaron en manos exclusivamente de los profesores.

¿Pero realmente estudiantes y maestros en México estaban preparados para esta nueva modalidad?

De acuerdo con el INEGI, en 2019 el 55.7% de los hogares mexicanos no disponían de alguna computadora (https://bit.ly/3cTPzHE) y según la Unesco, solo el 10% de los docentes de primaria y secundaria estaban calificados para enseñar a través de la tecnología (https://bit.ly/2XF3TA7), lo cual nos habla que la inmensa mayoría de estudiantes y maestros no contaban con las herramientas necesarias o el entrenamiento adecuado para tomar o impartir clases a distancia.

Para contrastar esto, la Universidad Iberoamericana, A.C., a través del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE), realizó el segundo levantamiento de la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), entre los días 6 y 11 de mayo de 2020, con la finalidad de entender la magnitud y severidad de las crisis de la pandemia del coronavirus en la economía, salud y educación de los hogares mexicanos. Para este último ámbito, uno de los objetivos fue comprender cómo cambió la vida de las familias mexicanas durante la cuarentena, en especial cómo los hogares se adaptaron al cierre de las escuelas.

Aprendiendo desde Casa

A principios de mayo de 2020, de acuerdo con los resultados de la ENCOVID-19, aproximadamente la mitad de hogares mexicanos (un poco más de 14 millones) tenía un miembro menor de edad, pero de estos, solo en el 86% asistían a la escuela.

Debido a la pandemia la mayoría de los infantes tuvieron que resguardarse en casa y desde ahí seguir las órdenes oficiales para continuar con sus actividades escolares, aunque esta vez a distancia.

Lo anterior tuvo como consecuencia que en más de 2 millones de hogares (18% de los hogares con asistencia escolar), los menores no pudieran continuar las clases desde casa, siendo los más perjudicados los menores de escuelas públicas que los menores de escuelas privadas.

Por otra parte, de los hogares con menores de edad y asistencia escolar que contestaron la pregunta ¿Usted o alguno de los menores de 18 años en su hogar han visto o escuchado la programación de “Aprende en casa”?

Más de 7 millones de hogares contestó que sí.

Y los medios que utilizaron para verlo o escucharlo fueron principalmente la televisión y el internet, seguido de la radio y el celular.

Asimismo, casi un tercio de las personas de dichos hogares se sintió insatisfecho y completamente insatifescho.

Finalmente, uno de los puntos más importante es el tema acerca de los problemas para estudiar o aprender desde casa. Los resultados muestran que en aproximadamente 9 millones de hogares se tuvo dificultades, y de estos la mitad señaló como principal problema la falta de computadora, y en menor medida la falta de conocimiento, de libros o material didáctivo o apoyo de los maestros.







Lo anterior permite contrastar con los resultados del INEGI. Además, si a esto le sumamos la desigualdad que existe en México, vemos que la falta de computadoras o acceso a ellas, fue elemento clave en el aprendizaje de los niños y las niñas ante la necesidad de tomar clases a distancias.

Pese a ello, como menciona la Dra. Teresita, los maestros estuvieron a la altura de la situación, ya que por iniciativa propia enviaron a sus alumnos y alumnas la señal de que la escuela no son las tareas sino las personas, que la escuela no son los libros ni el edificio, sino la posibilidad de encontrarse y saber que está el otro. Y que lo hicieron a través de multiples recursos por whatsaap, teléfono, mensajes de voz, correo eletrónico o video conferencias. Así, “muchos maestros establecieron un contacto permanente, que nutrió profundamente las relaciones y que permitió a las niñas y a los niños y adolescentes, saberse presentes en la mente de sus docentes y de sus compañeros. Estas acciones cumplen una función educativa esencial, porque uno de los principales objetivos de la escuela es propiciar procesos de socialización sana, constructiva y creativa.” Un hecho inédito en la práctica educativa.

Para más información haz click aquí