Las medidas de distanciamiento social nos protegen de contagiarnos del COVID-19. Sin embargo, están generando una crisis mayor:
la económica.


La Universidad Iberoamericana está realizando un estudio para entender cómo el COVID-19 está afectado el bienestar de los hogares de México.

¿Cuál ha sido el efecto del COVID-19 en el empleo y los ingresos de los hogares mexicanos?

¿Cómo ha impactado en la seguridad alimentaria?

¿La población cree que es posible contagiarse de coronavirus?

Son algunas de las preguntas que la Universidad Iberoamericana busca responder.

EFECTOS DEL COVID EN EL BIENESTAR DE LOS HOGARES MEXICANOS #ENCOVID19

Las acciones de distanciamiento social adoptadas para contener la pandemia de COVID-19 en México han paralizado la actividad económica, principalmente en sectores de gran relevancia para la economía nacional como el turismo, servicios personales o el comercio.

Este cambio, cuya magnitud y efectos apenas estamos empezando a entender, ha creado una disrupción sin precedentes en las cadenas de producción, distribución y venta de productos y servicios, provocando que muchas empresas vean drásticamente reducidos sus ingresos e, incluso, decidan cerrar.

Los altos niveles de desigualdad, pobreza e informalidad laboral, así como la falta de un sistema de protección social efectivo en México son el caldo de cultivo perfecto para que se genere la mayor crisis económica que afectará en mayor medida a la población pobre, misma que genera la mayor parte de sus ingresos a través del trabajo informal, por lo que carece de mecanismos de protección ante el desempleo.

La emergencia nacional del COVID-19 en un contexto en el que un porcentaje considerable de la población mexicana (cerca del 50%) se encuentra en situación de pobreza, provocará que un número importante de la población no pueda cumplir las medidas de aislamiento social, pues viven al día y carecen de los ahorros necesarios para resguardarse en su domicilio por varias semanas.

Asimismo, incluso en segmentos de la población que tradicionalmente no son considerados pobres, un gran porcentaje de personas no cuentan con seguridad laboral, trabajan en micro y pequeñas empresas o se encuentran empleadas en sectores de servicio que serán seriamente afectados por el cese de actividades. De esta forma, nos encontramos ante escenarios de profundización de la pobreza y empobrecimiento que podrían afectar considerablemente el bienestar de millones de personas.

Ante este escenario, la Universidad Iberoamericana, A.C., a través del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide), elaboró la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), con la finalidad de entender la magnitud y severidad de las crisis del COVID-19 en la población mexicana. Se trata de una encuesta telefónica, representativa de la población mexicana, que hará un seguimiento mensual sobre indicadores clave del bienestar ante las medidas de distanciamiento social promovidas por el gobierno federal.

A continuación, se presentan los resultados del primer levantamiento de datos realizado entre el 6 y 14 de abril de 2020, los cuales muestran la situación que ha vivido la población durante el primer periodo de aislamiento.

Situación económica en los hogares


Se estima que durante la primera quincena de abril entre 5.2 y 8.1 millones de personas perdieron su empleo, fueron “descansadas” o no pudieron salir a buscar trabajo debido al contexto de la pandemia de COVID-19.

Lo anterior afectó al 37.7% de los hogares mexicanos, en donde el ingreso promedio perdido por dichas personas representaba el 65.1% del ingreso total del hogar.

Asimismo, uno de cada tres hogares observó una pérdida del 50% o más de sus ingresos en marzo respecto al mes anterior de febrero. En el 25% de los hogares se les avisó que le reducirían su ingreso en más de un 50% para el mes de abril.

Finalmente, un 50% de los hogares ya no disponía de los recursos suficientes para resguardarse hasta el 30 de abril ante la emergencia. Para quedarse en casa era necesario contar en promedio con $6,658.48.

Si bien el 64.4% de la población reporta estar cumpliendo con la medida de resguardarse en su domicilio, aproximadamente la mitad de los hogares reportan disponer de los recursos necesarios para cumplir las medidas de distanciamiento social hasta el 30 de abril. Entre la población que reporta no estar en su domicilio, 90.4% menciona no poder hacerlo por la necesidad de salir a trabajar o de buscar trabajo.

Seguridad alimentaria

Respecto a la seguridad alimentaria, el 27.5% de los hogares encuestados reportaron ver afectada la cantidad y calidad de sus alimentos por falta de recursos económicos (inseguridad alimentaria moderada y severa), en comparación con el 24.8% reportados en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018. En hogares con población infantil (de 0 a 11 años), este porcentaje llegó a 33.8%.

Percepción de riesgo al contagio de coronavirus

En cuanto a la percepción de riesgo de contagiarse de coronavirus, el 46.3% de la población mayor de 18 años dijo que era Muy probable o Probable infectarse de COVID-19, el 49.7% de la población tiene una preocupación muy alta de que su salud se vea afectada por el coronavirus y en un 8% de los hogares reporta que alguien en su hogar ha tenido alguno de los síntomas típicos del COVID-19: tos, fiebre, dolor de cabeza o dificultad para respirar. La percepción del riesgo percibido es importante en términos de la seriedad con que se toman las medidas de aislamiento.

En México, como en muchos países, la pandemia del coronavirus ya causó severos daños a la economía. Por ello, el que no existan buenas políticas para atender a los hogares más desfavorecidos, nos dejará ver en poco tiempo un fuerte incremento de la pobreza.

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