Estudio sobre la Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad del sector Agroalimentario (TEEB AgriFood) de Maíz y Milpa

Proyecto financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que busca realizar una valoración económica de los servicios ecosistémicos del maíz e identificar su contribución biológica, cultural, social y culinaria. Adicionalmente, se estimarán los efectos del cambio climático en la producción del maíz en México, para conocer el impacto de la política pública en la economía mexicana en el mediano y largo plazo, así como de medidas de adaptación al fenómeno.

La investigación se lleva a cabo por un grupo interdisciplinario de investigadores pertenecientes al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, a la Universidad Autónoma de Yucatán, y en particular a la Universidad Iberoamericana cuyo Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) lidera el proyecto.

El enfoque metodológico del proyecto se sustenta principalmente en dos grupos de modelos cuantitativos. El primero se integra por modelos biofísicos que incorporan información detallada sobre factores climáticos actuales (temperatura y precipitación, entre otros), así como escenarios sobre sus variaciones a futuro debido al cambio climático; ello con el fin de estimar el comportamiento de los rendimientos del maíz en el mediano y largo plazo. El segundo grupo se compone de modelos multisectoriales que utilizan información económica actual para simular el comportamiento futuro de la economía mexicana.

En este sentido, en una primera etapa, la modelación biofísica servirá como base para predecir los rendimientos futuros de la producción de maíz bajo distintas políticas públicas y medidas de adaptación al cambio climático. Posteriormente, dichas predicciones se integrarán como insumo de los modelos multisectoriales para estimar los efectos del cambio climático en los ingresos de los hogares, la producción agrícola y en la economía mexicana en general.

La relevancia del estudio radica en la identificación diferenciada de los de hogares que se verán afectados económicamente en mayor medida por el cambio climático; lo que, junto a las simulaciones de medidas de adaptación, dará pie a la generación de propuestas de política pública que permitan reducir los efectos negativos del fenómeno. Adicionalmente, la evidencia científica generada permitirá posicionar a la conservación de la diversidad genética del maíz mexicano como un servicio público para la humanidad, así como proponer políticas públicas eficientes de conservación.